El otro día me di cuanta que tenia tirado por casa un bote de pringles, las patatas fritas hechas en serie, perfectamente perfecta y con un sabor muy adictivo. Y me puse a pensar que hacer con el, es un bote resistente, de buen tamaño y que puede tener muchas utilidades.
Baraje varias opciones, entre ellas una caja para meter los pinceles mas grandes, pero me decidí por un jarrón para unas flores de plástico, que no necesitan agua.
Y este es el resultado de mi experimento, me he guiado por tonos cálidos y sobrios en esta ocasión, pero la gama de tonos puede variar como los materiales a las necesidades de cada uno.
Os aconsejo que si usáis la rafia no la peguéis, con pegamento, los hilos son incontratables y si os mancháis de pegamento se quedaran pegados en todos los sitios menos donde queréis. Un truco es hacerla mas compacta poniendo entre las manos y haciéndola girar como si fuera un palo e hicierais fuego y luego la anudéis directamente donde queráis
Espero que os guste la idea, pero las posibilidades de reciclaje de este envase son mucho, por sus medidas y forma las creaciones pueden dar mucho juego, seguramente haga otro tipo de cosas cuando tenga mas botes.
Para cualquier duda o pregunta como siempre estoy encantada de contestar.

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